Más o menos a mediados del mes de julio de este año fui a GameStop con la idea de comprarme el mando más barato y cutre de PS2 que tuvieran, ya que los 2 que tenía no funcionaban bien. Afortunadamente tenían un mando de PS2 por 3.99 € o 3.95 € (no lo recuerdo exactamente), así que me lo llevé a casa. Una vez allí me di cuenta de que el joystick derecho estaba medio salido e inclinado hacia un lado, así que procedí a volver a la tienda para cambiarlo por otro. Sin embargo cuando llegué de nuevo me dijeron que no tenían más mandos de PS2 que fueran del estilo (es decir, cutre) y que tampoco me podían devolver el dinero porque la compra no llegaba a los 5 €. Me dijeron que podía mirar a ver si algún juego de ese precio me convencía para llevarmelo, pero tras ver el catálogo de juegos por 4 € que tenían en la tienda, decidí esperar a que llegara un nuevo mando. No me pusieron ninguna pega y me dijeron que me pasara en 1 o 2 semanas.
No recuerdo bien si tardé más tiempo en pasar, pero cuando volví no tenían ningún mando y me pidieron el número de teléfono para llamarme cuando llegara alguno (a todo esto, fue una chica bastante amable la que me atendió y me dijo que me llamaría). Bueno… si no me equivoco ya era agosto cuando sucedió esto. A mediados de septiembre aún no había recibido ninguna llamada y decidí volver para ver si por casualidades del destino tenían un mando para mi. Cuando llegué y les recordé quien era me dijeron que no tenían ningún mando o algo así, pero me acabaron dando uno que tenía el cable algo pelado, un detalle que estaba dispuesto a pasar por alto si el mando funcionaba bien. Llegué a casa y me di cuenta de que el mando estaba roto ( le faltaba un trozo de plástico ), otro detalle que también estaba dispuesto a pasar por alto si el mando hubiera funcionado correctamente, pero al probar el Dragon Ball Budokai Tenkaichi 3 (joder con el nombre) no era capaz de hacer ataques especiales!!! OMG!! No funciona L2!!! Nada, me fui a la tienda a devolver el mando y la misma chica de la otra vez me volvió a pedir el teléfono y me dijo que al final de la semana me llamaría tanto si llegaba como si no llegaba el famoso artilugio.
Al pasar aproximadamente 2 semanas sin recibir ninguna llamada, en un día de estos que uno se pasa media tarde haciendo recados,
cuando volvía del Mercadona me crucé con una mujer que intentaba subir el carrito de su bebé por unas escaleras ( sólo lo intentaba, era algo que no se le daba muy bien ) y yo como buena persona que puedo llegar a ser decidí ayudarla y así lo hice. Después de ese acontecimiento, cargado hasta las cejas de karma positivo por haber hecho la compra (el Mercadona me queda lejos de casa, así que hacer la compra allí se puede considerar como una buena acción) y ayudar a una persona, fui a GameStop por N-ésima vez para conseguir mi mando de una vez por todas. Llegué, la chica me vio y cuando me atendió y le recordé quien era se empezó a poner nerviosa y me dijo que había llegado un mando pero que no me había llegado a llamar porque… ( nunca me lo llegó a decir, solo balbuceaba… ). El caso es que al final me trajo un mando que parecía funcionar bien y en efecto cuando lo probé funcionaba a la perfección ( a día de hoy sigue funcionando a la perfección ).
Quiero que quede claro que con este post no intento hablar mal de GameStop, simplemente es algo que me ha sucedido que quería escribir para mis lectores ( creo que no deben ser muchos ). También en favor de GameStop tengo que decir que fueron amables conmigo en todo momento.
Por último, quiero premiar con un chiste malo a la gente que haya decidido leer hasta el final este post. Ahí va:
¿Qué le dice un trozo de pan a otro? Cuando nos conocimos enseguida hicimos buenas migas